Jos, ¡vaya semanita! Desde el domingo pasado que tengo muy muy muy pocas ganas de escribir. Sólo tengo ganas de pasearme como una serpiente reptadora con el culo en pompa y la cola temblorosa cual antena hacia arriba. Por las noches no me apetece dormir con David y Bibianna, y me quedo solita en el puf del salón, y por las mañanas estoy deseando que abran la persiana para ver a los pretendientes del jardín de enfrente, a ver si me cantan serenatas. Yo entono unos lamentos de burrup para que me escuchen y sepan que estoy deseando oir sus canciones de amor, lo cual molesta bastante a David y Bibianna, pues no les dejo escuchar la televisión. No entienden nada de arte estos amos. Pero bueno, suerte que ya estoy de baja, porque me da a mí la sensación que si todo siguiera igual, no tardarían en venderme a los gitanos, como dicen a veces. Voy a ver si están esos gatitos callejeros en la ventana. Burruuuuuuuuup!!




